viernes, 1 de marzo de 2013

El físico atrae pero la personalidad enamora



 A menudo nos sentimos atraídos por personas físicamente muy atrayentes que generan endorfinas y esa sensación de ansiedad porque fueran nuestras, pero… ¿realmente lo querrías para algo más que para besarle una noche y sus derivados?  Al tiempo te darías cuenta de que ese mismo  “físico atrayente” lo podrías encontrar en cualquier otra persona.

 

Porque si no hay un enganche un “algo” que te atraiga las personas dejamos de interesarnos, por eso a menudo confundimos el deseo con la atracción desear es momentáneo puede durar años pero ¿acaso los propios deseos no cambian? Un día deseas una cosa y al otro otra

 

Tu yo el ella ellos, no se enamoran de tu cuerpo se enamoran de tus gestos de tu mirada de tu risa de tu voz ¿acaso cuando echas de menos a alguien no piensas en esos detalles que le hacen especial? Esas cosas que él o ella solo hacen  incluso llegamos a echar de menos de lo que un día nos quejamos porque nuestra memoria retiene lo importante  del momento cosas absurdas,  necias, vacías de interés para cualquier persona ajena.

 

Si estas con una persona y no tienes claro las cosas que te gustan de ella, párate, asimila y plantéate que puede que sea la persona equivocada.

 

 

 

Es una sociedad de excesos.



 

 

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