Temo el día en que me vaya,
temo el momento en el que me digan que no seguiré aquí, temo, no haber dado
suficientes abrazos, dicho suficientes te quiero o descubierto suficientes
lugares o personas.
Echo de menos a los que ya no
están y echo de menos a gente que esta y aun así es como si no estuviese.
Porque todo cambia y no me gustan los enfados absurdos que hacen
que dos personas se distancien, que sí, que hay cosas que duelen, que te enfadan y te
sientan mal pero ¿y si no volvieras a ver a esa persona? ¿Y si no te quedara tiempo
para dejar el orgullo perdonar o escuchar?
Como nuestro reloj solo avanza creemos
que esa persona también lo hará y que pues… ya habrá día para hablar.
Existen personas enfadadas
toda una vida, que en el último suspiro
de la otra corren a perdonarse ¿Por qué esperar tanto? ¿Si en ese instante
olvidaste los motivos que te separaban de ella, porque no hoy?
No dejes pasar demasiado tiempo,
puede que no lo haya J
Recuerda que TODO empieza con un...

No hay comentarios:
Publicar un comentario